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Tratamientos de alta complejidad

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27 ago 2014

Se entiende como técnicas de reproducción de alta complejidad a aquellas en las que la fertilización (unión del gameto femenino y masculino) ocurre fuera del cuerpo de la mujer. Es decir, requiere de un mayor apoyo de laboratorio y especialistas que las técnicas de reproducción de baja complejidad. Básicamente son dos técnicas: la fertilización in vitro y la inyección intra citoplasmática de espermatozoides. Algunas otras técnicas como GIFT, SOFT y otras no tienen mejores resultados y si mayor tasa de complicaciones como embarazo múltiple.

Las técnicas de reproducción de alta complejidad tienen varios pasos en común, que pasaremos a revisar.

  • Hiperestimulación ovárica controlada. Todos los días comienzan a desarrollarse varios folículos en la mujer. Independientemente si está embarazada, tomando anticonceptivos, menstruando o dando pecho. El número dependerá de la edad de la mujer y de su reserva ovárica. Solamente cuando encuentren un ambiente hormonal adecuado, proseguirán su desarrollo. De este grupo de foliculos, o cohorte, que comienzan a desarrollarse, sólo uno es seleccionado y completa su desarrollo y ovula. Cómo se ha visto anteriormente, una alta proporción de ovocitos -dependiendo de la edad de la mujer- tienen algún tipo de alteración genética, de modo que no generan un embarazo viable. Al aumentar el número de ovocitos disponibles, aumentan las posibilidades que uno o varios de los ovocitos recuperados sea normal. Esto se consigue mediante la inyección diaria de una serie de hormonas. En promedio esta estimulación dura 11 días, y es controlada mediante ecografías vaginales, para regular la dosis de las hormonas.
  • Recuperación ovocitaria. Bajo anestesia general, la paciente se coloca en posición ginecológica y mediante una guía que se coloca en el transductor del ecógrafo vaginal, se coloca una aguja que perfora el fondo de la vagina y llega a los ovarios, donde los ovocitos son aspirados delicadamente. En general este procedimiento dura cerca de 40 minutos, y es muy bien tolerado por las pacientes. Este mismo día comienza a colocarse progesterona para ayudar a la implantación embrionaria.
  • Fertilización. Acá es donde se encuentra la principal diferencia entre ambas técnicas. En la inyección intracitoplasmática de espermatozoides se escoge un espermatozoide y por medio de una aguja microscópica es colocado dentro del ovocito, fertilizándolo. En el caso de la fertilización in vitro, el ovocito es cultivado con varios miles de espermatozoides y éstos colaboran en la fertilización. Generalmente se prefiere la inyección intracitoplasmática de espermatozoides cuando existe un problema en el semen -básicamente pocos espermatozoides con buena capacidad de moverse y apariencia normal-, pero también se ocupa cuando hay pocos ovocitos y en otras indicaciones.
  • Transferencia embrionaria. Generalmente, tres a cinco días después de la fertilización, los embriones generados son transferidos al útero mediante un tubo plástico. Dependiendo de la edad la mujer y de la calidad de los embriones se transfiere 2 a 3 embriones.
  • Determinación de embarazo. Trece días después de la aspiración se hace un examen de sangre para determinar si ocurrió embarazo o no. En el caso que los niveles de HCG sean > 20 mIU//ml, se diagnostica embarazo. Para ver el pronóstico del mismo, se repite la medición de HCG 48 horas después de la última medición. Si por lo menos ha doblado el valor inicial, es un embarazo de buen pronóstico.
  • Determinación de ubicación y gemelaridad. Una semana después de la primera medición de HCG, se hace una ecografía transvaginal para confirmar la ubicación del embarazo y la gemelaridad del mismo. Habitualmente se mantiene el aporte de progesterona por un total de cuatro semanas.

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Last Modified: 21 septiembre 2014 04:04
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